25 febrero 2026
Al empezar el plenario, el Secretario General, Daniel Catalano, realizó un informe sobre las medidas de fuerza que se vienen llevando a cabo contra la reforma laboral. Se analizó el rol de los distintos espacios y cómo fortalecer la lucha.
Luego, la Secretaría Gremial en conjunto con la Secretaría de Convenios Colectivos profundizaron sobre el impacto que va a tener la reforma laboral en los empleados públicos.
Destacaron que la reforma laboral que avanza en el Congreso 2025-2026 representa un profundo retroceso en los derechos de les trabajadores/as. Incluye menos aguinaldo e indemnizaciones (excluyendo SAC, vacaciones y premios del cálculo, con base más baja y tope para hacer los despidos más baratos para las empresas), banco de horas (las horas extra se compensan con francos o jornadas reducidas en lugar de pagarse con recargo, permitiendo extender la jornada hasta 12 horas diarias.
Además, se establecerán vacaciones fraccionadas (mínimo 7 días, fragmentadas según necesidades empresarias y con menos descanso continuo), menos derechos en la justicia (cambios que debilitan reclamos laborales y protecciones al trabajador), destrucción de derechos de los contratados monotributistas (mayor precarización y menos cobertura) y limitación a los derechos sindicales (restricciones a la organización, huelga y negociación colectiva).
La pérdida salarial ya acumulada ronda el 40-45% de poder adquisitivo en años recientes. Ahora llega un nuevo golpe: el gobierno pretende eliminar el presentismo más el bono o suma fija, lo que significa 107.000 pesos menos por mes en los bolsillos de les estatales (sumado a la falta de actualización desde fines de 2025). Esto devasta el salario real y las economías familiares.
Como si fuera poco, “persiguen a delegados y delegadas con sumarios administrativos, amenazas de cesantías y hostigamiento (como en el Hospital Garrahan y otros sectores estatales). Aunque la justicia ya frenó algunos casos por persecución sindical, la ofensiva continúa para disciplinar y desarticular la organización gremial”, subrayaron.
Desde ATE Capital, ya lo venimos planteando, debemos seguir resistiendo la reforma laboral en las calles y el Congreso. Profundizar la lucha por la recuperación salarial real para el sector estatal.
No al ajuste, no a la precarización, sí a la organización y la pelea colectiva. El viernes no vemos todos y todas en las calles.